sábado, 3 de agosto de 2013

Backdoor: la otra puerta del placer (II)


Viene de Backdoor: la otra puerta del placer (I)

La exploración en solitario puede ayudar tanto a hombres como a mujeres para darles seguridad e iniciarse en las prácticas del sexo anal. Sin embargo, a diferencia de la masturbación convencional de chicas o chicos, saber por dónde comenzar a estimular el ano no es tan intuitivo. 

Recuerda que el ano no lubrica de forma natural, por eso es necesario el uso de lubricante, preferentemente a base de agua, para hacer mucho más placentera y suave la masturbación anal.

Una vez realizado el aseo sugerido, el primer paso es relajarte. Comienza masturbándote como lo haces habitualmente, esto te ayudará a lograr la relajación y disfrutar de la excitación producida por la estimulación.

Cuando estés lo suficientemente excitad@, puedes comenzar a acariciar suavemente tu ano en la parte externa, masajeándolo con movimientos circulares utilizando tus dedos o cualquiera de los juguetes sexuales disponibles en el mercado.

En el momento que consideres preciso, coloca una cantidad abundante de lubricante en tu dedo o en el juguete y también un poco en la entrada del recto. Si ocupas tu dedo, asegúrate de tener las uñas bien cortas, de esta forma evitarás hacerte daño.

Si no te sientes cómod@ introduciendo tu dedo directamente en el recto, puedes usar un guante quirúrgico. Igualmente debes usar lubricante.

Una vez que hayas lubricado adecuadamente tu dedo o juguete sexual y la zona anal, puedes pasar a penetrar tu ano. Comienza de forma suave, sin fuerza y sintiendo cada sensación. Realiza movimientos suaves de adentro hacia afuera, simulando la penetración, y si tienes la coordinación suficiente, ve estimulando otras zonas erógenas del cuerpo para potenciar el placer.

Es normal que al penetrar el ano con tu dedo o juguete sexual, tengas la sensación de que expulsarás algo, ¡no sientas miedo! esta es una reacción involuntaria del cuerpo, continua con la masturbación anal pues ésta respuesta pasará en breve.

Para quienes desean masturbarse analmente, pero no consiguen controlar el miedo al dolor, lo más recomendable es valerse de un desensibilizador anal en crema, que ayuda a adormecer ligeramente la entrada del ano al tiempo que dilata un poco el orificio, disminuyendo el posible dolor y dando penetraciones más placenteras.

Una vez que te haz habituado al dedo o juguete en tu interior, si eres chica estimula con la otra mano el punto G alternando con suaves masajes al clítoris; si eres chico, aprovecha la masturbación anal para estimular el punto P usando un estimulador de próstata que llega directo a esa zona erógena; ofreciendo en ambos casos deliciosas sensaciones de disfrute.
En Trap´s UMS ponemos a tu alcance una crema anal desensibilizante cuyos componentes ejercen un efecto anestésico que relaja el esfínter y los nervios del ano. Pídela por Inbox o whatsapp y recíbela discretamente en el lugar de tu preferencia.