¿Extrañas las mariposas en el
estómago?, ¿Extrañas las ganas, esas que te desbordaban? o ¿simplemente estás
en plan de conquista?
La rutina, los problemas, el
tiempo… Todo nos juega en contra y afecta la sexualidad de la pareja. Una buena
solución para encender la pasión: ¡La comida!
Hay una conexión innegable entre la buena comida y el amor. Y es que ambos excitan nuestros
sentidos como ningún otro estímulo en la tierra. Los sabores, las texturas y la
presentación de un buen platillo pueden exaltarnos al máximo y encender ese fuego
tan necesario para redescubrir, provocar y potenciar la sexualidad en la
pareja.
Los alimentos afrodisíacos
amplían la vitalidad y el erotismo, estimulan el olfato, el gusto, la vista y
el tacto; más, cuando se sirven en un
ambiente bello y romántico, con música adecuada, luces tenues o velas, aromas
agradables, flores y vistiendo ropa interior súper sexy; logrando en conjunto
la introducción a una velada llena de sensualidad.
En el Antiguo Egipto lo sabían la
aplicaban; también en Roma y la India. De hecho hay testimonio de sus efectos
en los libros sagrados y hasta en el Kamasutra. Es allí, en todas las
tradiciones antiguas en las que la sexualidad se vivía como un arte, donde
surgieron una infinidad de recetas afrodisíacas naturales de panes, aperitivos,
ensaladas, platos elaborados, cremas, postres, chocolates, licores… Y más,
mucho más.
Pero de ninguna manera debe
tratase de comidas pesadas, con grasas, altos azúcares o en porciones
abundantes, evitando a toda costa las carnes rojas. Debes pensar que lo que
deseas esta noche es encender las llamas de la pasión, entonces la comida debe
ser saludable, liviana y preferentemente con algo de alcohol, lo suficiente
para relajar y desinhibirse.
A la hora de preparar la mesa, no
olvides los detalles fundamentales: flores y velas. Elige colores fuertes y haz
el arreglo floral sin demasiado volumen, para no obstruir la vista entre los
dos. Por su parte, las velas deben ser altas para dar suficiente iluminación.
Elige las que vienen con esencias, como lavanda.
Las telas del mantel y las
servilletas deben ser suaves, la música a bajo volumen, de fondo, como para no
interrumpir la conversación. El teléfono no se contesta o preferentemente
mantenlo apagado. El objetivo de la noche romántica debe ser la de destacarse
de las del resto de la semana. Por ende la televisión queda estrictamente
prohibida.
Un par de recetas afrodisíacas
en:
¿Todo listo? ¡Lánzate a la pasión
más lujuriosa o a la lujuria más pasional!
¡Bon appetit!
¡Bon appetit!
